Quince productos, diez provincias, un solo cajón
Gran Territorio es la caja que recorre el país completo. Del litoral llegan las nueces pecán bañadas en chocolate de La Reina, cultivadas en San José, Entre Ríos, por una familia pionera que integra el pastoreo entre los nogales, y la vela de cera vegetal de AWA, hecha en Concordia con el aroma del dulce de leche casero. De Santa Fe, el dulce de leche de Caranegra, que pasa de la leche recién ordeñada del tambo de la familia Palacios directo a la paila y fue elegido mejor dulce de leche familiar en Caminos y Sabores 2025. De Formosa, una guirnalda de veinte flores de chaguar tejida a mano por mujeres wichí de El Potrillo, un trabajo que puede llevar semanas y que convierte una fibra del monte en una pieza contemporánea.
Las bebidas marcan dos extremos del mapa: el Malbec Estate orgánico y biodinámico de Alpamanta, en Luján de Cuyo, y el espumante Glera Extra Brut de Castel Conegliano, elaborado en Mar del Plata con una uva italiana que encontró una nueva costa en el Atlántico. Las dos latas de sidra Pear de Pyrus traen la pera del Alto Valle de Río Negro en una versión suave y refrescante. Para la sobremesa, Rústico Chocolate suma desde Palermo sus turrones de Montélimar y una caja de seis alfajores hechos a mano con cacao agroecológico, y LanPic aporta el panforte di Siena y los pistachos con cáscara del Valle de Tulum, en San Juan. Cierran el recorrido la torta galesa de Memorable, una receta de Trelew que remonta a los colonos de 1865, y dos bolsas de maní especiado de Justiniano Posse, Córdoba.
Es la caja institucional de la colección: la que se regala a un cliente importante, a un socio o a un equipo que cerró un año difícil. Cada producto va con su tarjeta de origen, que cuenta quién lo hace y dónde, y la tarjeta de colección lleva el mensaje de quien regala.


